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Eskorbuto

“La muerte les sienta tan bien”

Cumplido el veinticinco aniversario desde su formación, Eskorbuto pasa por ser la banda más emblemática del punk estatal, un trío bilbaíno que practicó un nihilismo visceral (1980-1992) que se saldó con una irregular e irreverente discografía y dos miembros muertos. Juanma (voz y guitarra) y Josu (voz y bajo) eran dos caraduras quinquilleros poseedores de un fino olfato para crear himnos cabrones (“Mucha policía poca diversión”, “Ratas de Bizkaia”), que pasearon el esqueleto con más pena que gloria y vivieron fieles a los principios de su filosofía “antitodo”. De mano de la heroína llegó la enfermedad y la muerte prematura: Juanma tenía treinta años, Josu treinta y dos. Hablamos del mito con Paco, baterista superviviente, y Paski, técnico y conductor en tan desabridos años.

Años de subidón

PaskiQuizás no les quedó otro remedio, Eskorbuto eran hijos de un agobio hecho de paro, marginalidad y desidia, caldo de cultivo para las más descarnada politoxicomanía. Se habían formado en la deprimida margen izquierda bilbaína en 1980, para sus primeros ensayos intentaron robar el juego de voces de una iglesia, pero les sorprendió el sacristán. No sería hasta dos años después que Juanma (Juan Manuel Suárez Fernández –Barakaldo,1962-) y Josu (Jesús María Expósito López –Barakaldo, 1960-) encontrarían en Paco (Francisco Galán Portillo -Navas del Madroño, 1956-) al tercero en discordia. En contraste con sus compañeros, Paco no coqueteaba con las drogas y prefería mantenerse en segundo plano, trabajaba en Altos Hornos y vivía de okupa en Portugalete; dicha casa sería su primer local. Paco: “Nunca quisimos ser santos, al revés, nuestra actitud era de: somos unos cabrones y, como vosotros también, os lo vamos a decir claro, sois unos hijos de puta todos. Siempre quisimos ser los malos del r’n’r”.

De tal guisa se imbuyeron de la fanfarronería del punk más autodestructivo y de las escasas aptitudes musicales que precisaba, aunque sus gustos siempre reverenciaron las raíces: los primeros Who, los Stones más sucios. La genialidad estaba en la peculiar y explosiva relación entre Juanma y Josu, un choque de egos encontrados y complementarios que pasaba con excesiva facilidad del insulto dañino al guiño cómplice. Paco: “Juanma era guay, cachondo a tope, buen compositor, músico regular. Josu al revés, un tío muy pesimista pero un compositor acojonante, más rápido que cualquier otro con la mano derecha, nervio y sangre. Aún tocando con una sola cuerda tenía ritmo. Josu siempre decía que todo estaba muy mal y Juanma le respondía: no te comas la cabeza gilipollas que son cuatro días”.

EskorbutoEn su vida cotidiana se habían acostumbrado al cacheo policial y la detención preventiva, pero en Agosto de 1983, cuando bajaron a Madrid para formalizar su primer single “Mucha policía poca diversión” (Spansuls), les aplicaron la ley anti- terrorista y pasaron 36 horas en calabozos por un mal entendido con las letras de la maqueta. Como no hallaron ni eco ni apoyo en la izquierda abertzale, respondieron a la afrenta con la canción “A la mierda el País Vasco”. Desde entonces fueron a la vez expulsados e impulsores del naciente Rock Radical Vasco. Paski: “Los detuvieron en un taxi por manguis. Primero sólo a Juanma, Josu fue a buscarle y le detuvieron también. Después, con “A la mierda el País Vasco”, se hicieron malditos en Euskal Herria, tenían muy interiorizado que les echasen del R.R.V. pero estaban orgullosos de no venderse a nadie. Lo tenían claro: Eskorbuto no tenía patria. Ni vascos, ni españoles, Eskorbuto y punto”.

Los siguientes cuatro años corrieron a velocidad anfetamínica entre crudas grabaciones y sonados numeritos en directo. Paski: “Una vez Josu anunció su suicidio en escena. Al final sólo se tiró desde la torre de sonido, se rajó un brazo y se llenó de sangre. En otra ocasión, en el Paraninfo de Deusto, un impresionante edificio de la universidad, Juanma comenzó a insultar a las instituciones mientras ponía las cuerdas y para finalizar el discurso sacó la navaja y la lanzó contra el inmenso cuadro del patrón de la universidad ¡Quedó clavada! El rector estaba allí, así que fue el último concierto en esa universidad”. Primero compartieron un disco con RIP “Zona Especial Norte”, luego llegó el debut “Eskizofrenia” (Twins, 84) y en 1986 prometieron la “bilbainada” de sacar tres discos en un año. Lo cumplieron: “Anti-todo” (Suicidas), el disco punk por excelencia, la cassette “Eskorbuto a las elecciones” y el directo “Impuesto revolucionario” (Dro). Antes de que la heroína lo arruinara todo editarían el doble “Los demenciales chicos acelerados” (Suicidas, 87), master que a los pocos meses revenderían a cara perro al sello Twins. Paco: “Los mejores tiempos fueron en 1987. Aunque andaban con la droga, aún estaban a medias y aguantaban bien, pese a que el ritmo era muy forzado. Luego llegó la decadencia, más caña y peor cuerpo”.

Años de bajón

EskorbutoCon la adicción se incrementó la inestabilidad: no tenían organización, ni instrumental fijo, ni manager. Fueron de pocos amigos, ni llamaron a colaboradores en sus discos, ni tocaron temas ajenos. Tampoco hicieron migas especiales con sus coetáneos. Paco: “Con los únicos que simpatizábamos era con Rip y Cicatriz, que eran cojonudos. No había más grupos punk de verdad, de los que dijeran estamos aquí y os vamos joder hijos de puta”. Algo más les unía que el simple hecho de ser “los más punks”: el enganche a la heroína. En Cicatriz morirían sus cuatro componentes, de Rip el tiempo ya se ha llevado a dos. De todas formas su gama de enemistades fue amplia y ganada a pulso. Paski: “Una orquesta le dejó su guitarra a La Polla y Josu se la guindó. Le pidieron que la devolviese pero la guitarra no se movió. Desde entonces no hubo buena relación. La llevaba pegada al culo, tocaba con ella, una Gibson numerada. Al final nos la quitó la Guardia Civil después de un concierto en Navarra en el 87, estaba denunciada”. En otra ocasión Juanma intentó robar un amplificador a Tijuana in Blue pero le pillaron.

La precipitación al vacío fue vertiginosa, fueron ofreciendo cada vez menos, perdiendo ganas y gancho. Aún hicieron dos renqueantes discos “Las más macabras de las vidas” (butoeskor, 88) y “Demasiados enemigos” (eukz, 91) cuyos temas nunca ensayaron para el directo: hacían el mismo repertorio desde 1986. Su actitud insumisa fue dando paso a un resquemor vital desvalido, pedigüeño y de poco fiar. Comenzaron las frecuentes hospitalizaciones. Paski: “En sus últimos años Josu en Navidades hacía belenes municipales. Le decía: pero Josu ¿ y esto? y respondía: a mi me dan la pasta, así que me la suda llevar vírgenes o camellos”.

Su último concierto fue el 27 de Marzo del 92 en la sala Sukursal de Madrid, las fuerzas estaban agotadas. El 31 de Mayo de ese año moría Josu, el 8 de Octubre Juanma. Ambos restos descansan en el cementerio de Kabiezes (Barakaldo). Paco: “El peor momento fue el final, aunque a Eskorbuto, como monstruo, la muerte nos vino bien”.

Kike Babas & Kike Turrón

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