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20 de noviembre de 2018 | Publica tus noticias Queda la imaginación, la incertidumbre y el rocanrol

Leiva. Un pirata seguro de sí mismo

Marzo de 2012. Por Kike Turrón y Kike Babas

A muchos les sorprendió la separación temporal y amistosa de uno de los grupos más prometedores y exitosos de la escena pop rock nacional, Pereza. Ellos, ambos, lo han contado mil veces en las entrevistas: tras un año sabático, cuando pusieron sobre la mesa las canciones que uno y otro habían compuesto, había tal cantidad que era imposible reducir aquello a diez o doce canciones, punto. Para evitar el sacrificio innecesario de canciones optaron por la vía de en medio, un ni para ti ni para mí que ha provocado que Rubén y Leiva empiecen este año 2012 sus carreras en solitario.

Leiva fue el primero en tener a punto Diciembre, su debut en solitario, un disco que, en el fondo y por lógica, sigue la sombra de Aviones, el último disco de Pereza hasta la fecha. Leiva sigue usando magistralmente su fórmula mágica para construir canciones, un método de carne y hueso que utiliza brillantemente las elegantes estructuras de las canciones, donde refulgen unos puentes meditados y originales y unas melodías apabullantemente bonitas. Para que todo ello cobre aún más sentido, Leiva se obsesiona sabiamente con la producción del disco logrando que toda la suma de elementos no solo suene bien, sino, aún más difícil, que suene convincente y con una identidad propia. La música de Diciembre muestra la influencia que tiene Leiva por un puñado de clásicos (de George Harrison a Primal Scream pasando por Emillou Harris), una influencia que, sin dejar una huella clara, muestra una evocadora relación con ese rock clásico facturado por consagrados creadores.

Diciembre nos planta ante un artista que está madurando a pasos agigantados, un tipo que sabe absorber las influencias, digerirlas y hacerlas suyas, algo fundamental en este negocio donde, si no todo, casi todo está ya inventado.

Algunas canciones de Diciembre reflejan un estado de ánimo (Eme, Telediario, Aunque sea un rato), otras son una lección sobre como fabricar un single (Miedo, Penaltis), las hay que son el universo personal de Leiva (Todo lo que tu quieras, Hoy no me encuentro, Nunca nadie), un firmamento lleno de alegorías a un pasado reciente, cargado de referencias a un escenario real y cercano. Todas ellas tienen el embaucador común denominador de ser cantados con ese tono de voz melódico y adictivo que acaricia calurosamente con seguridad y aplomo. Dos de los temas, Vis a vis y la que cierra el disco, Sudando tristeza, son las colaboraciones de Leiva con dos Quiques. Para la primera, Kike Babas (The Vientre, King Putreak, ahora con La Desbandada) ha puesto la letra y para la segunda, ha hecho lo propio Quique González.

Mientras este primer disco en solitario empieza a ser digerido por el público, Leiva se ha lanzado a una gira de presentación por salas de mediano aforo, pertrechado por los músicos que hacían de banda en Pereza (más un trompetista, Pachequín). El resultado es una superbanda (bajo, guitarra, batería, teclas, percusión, vientos) que escupe energía desde el escenario y que convierte cada noche en una actuación especial.

Desde tus inicios has aumentado tu universo musical, tus influencias se han disparado y, por cierto, con muy buen gusto.

Estoy metido en esta mierda hasta el cuello, je, je, je. Me gusta, escucho música de manera compulsiva, la música me salva la vida, es un cable a tierra que necesito. Lo que dices es normal, creo que escuchar en los archivos musicales para aprender es muy enriquecedor. Necesito escuchar músicas nuevas, aprender… y no solo música, también están los textos. Desde que empecé hasta ahora, le debo mucho a la música que he escuchado, los artistas que he ido descubriendo. Mi música va evolucionando conforme voy escuchando discos nuevos. Nunca dejo de escuchar el Exile on main Street, o a Muddy Waters, pero es cierto que me voy interesando por aspectos musicales que requiere su tiempo llegar a ellos. A ver si me explico, voy profundizando en la música y me voy metiendo en unos lugares donde hace seis años no estaba. Estoy entrando, cada vez más, en una dimensión musical flipante, aprendo un mogollón, no paro de escuchar y de aprender, y todo eso lo aplico en mis canciones… pero por más que escuche, siempre vuelvo a que lo más importante es lo que hacía Bob Dylan con tres acordes. Y creo que para identificar eso, tienes que escuchar mucha música.

Al componer, ¿eres más empezar por la letra o arrancar con un riff? ¿Cuál es tu sistema?

Cuando realmente me siento a trabajar es cuando escribo la letra. La música me sale con cierta facilidad, para los textos es cuando me tengo que sentar, trabajar. Suelo tener unos acordes con una melodía y, sobre eso, me pongo a escribir. Necesito tener un primer verso, de ahí es de donde empiezo a sacar. Por ejemplo, Keith Richards primero tiene un título y un riff, y sobre eso trabaja el resto de la canción. Yo necesito un primer verso. No me siento a desarrollar una temática, nada de eso. Tiro de un verso y de ahí va saliendo la canción.

Cuando terminas un disco, ¿sigues componiendo por inercia o eres de los que se vacía con cada disco que graba?

Cuando me subo a la ola tengo que aprovechar el máximo tiempo sobre ella, ahí de pie, arriba, porque luego llegan épocas secas. Estaba mezclando Diciembre y de repente tenía varios versos ahí, creo que salieron dos o tres canciones más. No se, si el cuerpo te brinda algo, hay que cogerlo, no existe esa capacidad de decir: bueno, lo dejo y ya lo retomo luego, el mes que viene. Es probable que más adelante eso ya no tenga sentido y no puedas terminarlo. Yo voy con la caña de pescar y si cojo algo, me quedo con ello hasta que me haya dado todo lo que me tenía que dar.

Incluso has declarado que para llegar a lograr lo que buscas, para poder aplicar en tus canciones lo que te gusta, te has visto metido en un verdadero estudio, en un proceso de investigación junto a tu técnico de estudio y directo Carlos Hernández.

Sí, como en un laboratorio. Cuando voy a grabar un disco siempre tengo mis referencias. Son tres o cuatro discos o canciones que me sirven de guía para lo que quiero hacer. En ese proceso, es muy típico que llame a Carlos y le diga "mira el sonido de esta batería, mira lo que consiguen estos delays, mira cómo suenan aquí los vientos", cosas así. Le digo "mira, esto se grabó en los sesenta en tal sitio", y Carlos mira la altura de los micros, la distancia, no sé, hacemos ese tipo de cosas, y nos sale, o nos sale muchas veces, otras lo descubrimos. Recuerdo perfectamente cuando estábamos buscando un sonido de George Harrison, su típico sonido con el Leslie, su clásico sonido, y, de repente, recuerdo que habíamos comprado pedales y de todo, entonces, metimos directamente a un Leslie el Hammond, y, ahí sonó lo que buscábamos y fue de las cosas más hermosas que me han pasado. Cuando logras el sonido que buscas es una cosa hermosa. Con las baterías creo que hemos conseguido cosas importantes, ese sonido seco que tienen las baterías de los sesenta, son muy buenas… no sé, el estudio es un laboratorio y me gusta probar, también ha pasado con las acústicas, hemos logrado cosas realmente buenas.

Eres muy de dar importancia a la guitarra acústica, te defiendes muy bien con ese instrumento y tu voz, sin más, ¿has pensado en sacar un disco en esa línea, totalmente acústico?

Me lo he planteado, totalmente acústico, en plan American Recordings de Johnny Cash. Guitarra y voz. Pero, ¿sabes?, para hacer un disco así necesitas unos textos realmente buenos, no vale una buena melodía y un par de versos certeros. Ése es el disco que algún día me gustaría hacer y con el que realmente me sentiría realizado. Creo que un disco así, de guitarra y voz, solo lo pueden hacer los buenos de verdad. Ahí no hay nadie que te ayude, eres tú y, eso sí, tus textos, unas letras de calidad. Para poder hacer eso tengo que tener la libreta llena de aciertos.

La sesión de fotos del disco es muy chula, acompaña perfectamente a la música que contiene el disco. Hay una sesión en tierra y otra en nieve, ¿de donde salen?

Todo eso lo he hecho con mis colegas de Boamistura. Son colegas del instituto, artistas, pintores. Estando en Dublín en un mercadillo, a un pintor le compré un cuadrito pequeñito con unos pájaros volando, una bandada, puntitos negros volando en medio de ninguna parte. Eso me evocó mucho. A partir de esa imagen construí en mi mente todo lo que buscaba y se lo conté a estos colegas de Boamistura. Se trata de retratar la nada, que es donde yo me sentía en el momento en que empecé a trabajar en mi disco en solitario. Era yo solo en un paraíso en el que no había nada. Me gustaba eso, retratar la nada. Para hacerlo nos fuimos al desierto de las Bárdenas, en Navarra, donde no hay nada y luego a la nieve, donde tampoco había nada, solo nieve. Y creo que hemos logrado acompañar, como bien dices, la música del disco con la imagen del mismo, creo que en Diciembre tiene que ver la imagen y la música.

No has tenido que montar una banda, simplemente has reorientado a los músicos que ya tenías en Pereza.

Las horas debajo del escenario son muy importantes, al igual que las horas encima, casi igual. Creo que una banda suena mejor cuando todos sus miembros viajan juntos y, además, son colegas. Creo que funciona mejor así que cuando no son colegas y ensayan mucho. Estos son mis amigos de toda la vida. De manera natural llevamos tocando juntos mucho tiempo: con Pereza, en bares, en casa... es mi peña. Son gente con mucho talento y hemos aprendido mucho juntos. Ninguno, ni ellos ni yo, nos planteamos nada diferente cuando empecé con esto, con Diciembre. Hay un código de lealtad muy bonito y estamos juntos en las buenas y en las malas. Estamos, además, sonando muy bien, creo que en mi vida había estado en una banda que suene mejor que esto.

¿Pensaste en llamarlo de otro modo? No se, poner un nombre al proyecto.

Pues sí, la verdad. Me lo planteé y creo que es algo que nos pasa a todos. Alguna vez lo hablé con Josele de Enemigos, él pensó en llamarse Maestro Pocero en su proyecto en solitario. No sé, cuando llega el momento piensas "toda la vida en una banda y ahora toca poner tu nombre ahí delante". Es una movida que es rara de entrada, pero es que además es una cosa que terminas por relacionar con el rollo cantautor, y los que venimos de bandas tenemos cierto vértigo al situarnos al lado del catautor… ya ves que tontería, cantautor es Bob Dylan y mírale, en fin, le das vueltas y vueltas, y en esas vueltas, pensé en llamarlo Casablanca, era uno de los posibles nombres. Pero entonces pensé, ¿para qué le voy a poner un nombre si la gente siempre va a referirse a esto como el nuevo grupo de Leiva? Y dije, no pierdo más el tiempo. Pero te digo: cuando veo los carteles por la calle, me sigue pareciendo algo de lo más raro.

¿Temes ese comentario que diga "es que por separado no son tan buenos como juntos", al referirse a Leiva y Rubén? Es algo que siempre se dice cuando una pareja creativa se divorcia.

Me parece lo normal. Es más, yo soy espectador en muchos grupos y me pasa. Pero déjame que te añada que me ocurre con los discos de Jagger, pero con los de los X-Pensive Winos no… en fin, entiendo, una combustión entre dos personas es algo muy especial, se crea algo, un ying y un yang. Al ir por separado eso se pierde, aunque esta claro que se ganan otras cosas. Ahora mismo es natural ese comentario, y estoy seguro que han de pasar varios años hasta que a Rubén y a mí se nos identifique como artistas individuales. Cuando iba a ver a Rosendo me preguntaba "¿por qué no toca 'Sorprendente' este tío?" Y "¿dónde está el 'Sin solución'?" Ya entendí que es normal, que ya los interpretó durante años y que ahora tiene otros intereses, otras cosas con las que apostar. Pero comprendo que todo requiere su tiempo. Si Pereza no volvemos ha hacer nada más, la gente lo tomará más en serio.

Pues de momento tenéis un único concierto programado para este año 2012 y las entradas están volando meses antes de la fecha.

Sí, y me sorprende, es curioso y es bueno. En el fondo es lo de siempre, cuando parece que una cosa se acaba crece mucho más el interés. Se están vendiendo entradas a una velocidad que no era normal ni antes. Pero bien, vamos a por ese concierto porque así lo decidimos, y la gente pregunta, "¿pero entonces, cuando volvéis?" Mira, no nos apetece hacer nada con Pereza, estamos cada uno con nuestra movida y eso es algo que durará años. Si algún día hacemos algo con Pereza será porque nos llamemos el uno al otro y digamos: te echo de menos.

Vamos, que pueden pasar tres años…

O veinte, o que no ocurra nunca. Te estaría vendiendo una moto si dijese "tranquilos chicos, volveremos en breve". No, estamos ahora en esto.

Diciembre

Escucha Diciembre en Spotify y Grooveshark.

Próximos conciertos

  • 10 mayo: Santiago de Compostela
  • 11 mayo: Gijón
  • 12 mayo: A Coruña
  • 18 mayo: Santander
  • 01 junio: Barcelona
  • 02 junio: Zaragoza
  • 08 junio: Madrid (Pereza)
  • Enlaces

    Web de Leiva

    Facebook de Leiva

    Videoclip: Eme






    El texto de esta entrevista están protegidos por una licencia permisiva BY NC SA de Creative Commons. Enlace a este contenido: http://www.manerasdevivir.com/entrevistas/2012/leiva

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