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18 de septiembre de 2021 | Publica tus noticias A veces duele más que un látigo, vivimos bajo un cielo hermético

Entrevista con Alfredo Piedrafita después de su visita a los campamentos saharauis

Mayo de 2013. Por Javi Chivo y Javi Agradecido. Fotos de Alfredo Piedrafita

Hablamos con Alfredo Piedrafita tras su reciente visita a los campamentos saharauis. Al final de la entrevista tenéis una selección de las fotos que se ha traído, para que le descubráis como fotógrafo, si es que todavía no conocéis esa faceta del guitarrista de Barricada.

¿Qué te llevó a los campamentos?

Una propuesta de Ana Pardo, una chica que colabora desde hace años con el pueblo saharaui y que en ese momento estaba realizando la parte final de un proyecto de medicamentos y sensibilización de la población y personal sanitario en los campamentos de refugiados. Se trataba de echarle una mano en su labor allí y de paso tratar de plasmar con la cámara la realidad de ese pueblo y poder mostrarlo luego.

Cuéntanos un poco cómo ha sido tu estancia allí, qué hacíais, con quién estabais...

Allí hemos estado 10 días. Nos obligaban a dormir en un sitio llamado Protocolo, en la localidad de Rabuni, en Argelia, que viene a ser la capital oficiosa de los campamentos de refugiados y donde se encuentran los ministerios y organismos oficiales saharauis y que es donde estaban todos los cooperantes de la zona. A las 8 de la tarde, salvo permiso especial, teníamos que estar ya en Protocolo. Es un lugar vigilado por el ejército saharaui. Después de los secuestros de cooperantes del año pasado, las medidas de seguridad se han visto reforzadas por las amenazas de más acciones de ese tipo, aunque tengo que decir que estando allí, en ningún momento la sensación es de inseguridad. Durante el día salíamos acompañados de alguien de allí o de algún tipo de escolta. Nuestro trabajo allí la mayoría de los días nos llevaba a hospitales y dispensarios médicos de las diferentes wilayas o campamentos, por lo que la mayoría de los días íbamos acompañados de personal del ministerio de sanidad saharaui. Se comprobaba que los medicamentos enviados llegaban perfectamente a su destino, las farmacias de los hospitales y eran repartidas a los que las necesitaban. Y de paso se impartían unas charlas a la población y al personal sanitario sobre el correcto uso de los medicamentos y de los riesgos de un uso incorrecto. Así visitamos prácticamente todos los campamentos a excepción de El Aiun, que no nos dio tiempo. En una ocasión conseguimos llegar al campamento de Dajla, el más alejado de Rabuni, cerca de 200 kms hacia el interior del desierto aprovechando un convoy de la ONU que hacía ese recorrido con la escolta de soldados. Normalmente las condiciones para viajar por allí son bastante precarias, aunque según nos contaban, habían mejorado mucho en un tiempo. Ahora por lo menos había una carretera para llegar a esta wilaya. De hecho, a mi me tocó volver del campamento de Dajla sobre la rueda de repuesto del todo terreno. Pero mereció la pena, nosotros íbamos a lo nuestro, se hizo el trabajo, que era lo que importaba y pudimos hacer una vista fugaz a las dunas que rodean el campamento. Como en todos los sitios que vistamos durante los 10 días, pudimos descubrir un pueblo de lo más hospitalario que se puede llegar a conoce

A pesar de no tener prácticamente nada, hacen lo que sea para poder ofrecerte cualquier cosa que consiguiera su gran obsesión: que te sintieras como en tu casa. Y no cabe duda de que lo conseguían. Por la noche, ya de vuelta en Protocolo, compartíamos detalles del día o cena con otros de los cooperantes que también estaban por allí trabajando, la gente de AECID, los de la asociación navarra ANARASD que llevan más de 20 años trabajando con el pueblo saharaui, gente de médicos del mundo, etc. Después de cenar era el momento en el que Ana, Juncal y yo nos tomábamos los reglamentarios tés con los soldados que estaban de guardia y que tan bien nos trataron. Allí las cosas se hacen sin prisa y el té es el mejor ejemplo. Hay que tomar 3 casi seguidos , algo que suele durar como mínimo una hora. Según ellos el primero amargo como la vida, el segundo dulce como el amor y el tercero suave como la muerte.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la visita?

Me han sorprendido varias cosas. La primera es ver como España primero, Europa después y casi todo el mundo en general, miran para otro lado intentando hacer ver que ahí no pasa nada y no solo hacen la vista gorda, sino que colaboran con el que está pisoteando continuamente los derechos humanos del pueblo saharaui. Me ha sorprendido muchísimo la voluntad y la esperanza de recuperar su tierra que siguen manteniendo y como siguen enviando a sus jóvenes a estudiar carreras universitarias con la ayuda de algún país, como Cuba, para estar preparados el día que puedan volver a ella. Sorprendidos también por la sonrisa continua en su cara, a pesar de la que les está cayendo y por su hospitalidad. También he vuelto gratamente sorprendido de ver que sigue habiendo gente dispuesta a ayuda

Hemos llegado a ver incluso médicos que gastan sus días de vacaciones en ir allí a operar de la vista a gente que de otra forma nunca habrían tenido la oportunidad de ser tratados. Y por supuesto sin olvidar a los propios saharauis que trabajan allí mismo, como la gente de AFAPREDESA (asociación de familiares de presos y desaparecidos del Sahara) por su gran labor realizada a lo largo de muchos años. Y anima mucho saber también que hay muchísimas familias españolas que acogen cada verano a niños saharauis y que contribuyen también económicamente para que puedan tener una educación digna.

¿Has estado allí más veces? ¿Qué cambios has notado con las anteriores visitas?

Para mí ha sido la primera vez y espero que no sea la última. Sí que he podido apreciar por lo que me cuenta la gente que ha ido en otras ocasiones, que se echa en falta ahora mismo el poder pasar más tiempo con las familias de allí, poder dormir en sus jaimas, etc... Esperemos que las cosas vuelvan a su cauce y se pueda volver a pasar más tiempo con ellos, porque eso económicamente también les venía muy bien. Y también se nota mucho que con la crisis de aquí, los proyectos y ayudas que les llegaban se han reducido enormemente y para ellos, que prácticamente viven de la ayuda humanitaria, el futuro empieza a pintar más negro todavía.

¿Ha cambiado en algo tu visión del problema saharaui?

No es que haya cambiado, porque el problema sigue ahí, tan estancado como siempre. Lo que pasa es que siempre hablas con gente que ha estado, te cuentan cosas y te impresionan mucho, pero nada es comparable a vivirlo tú en persona. Ahí es donde te das cuenta de la auténtica realidad y del día a día de los saharauis. No habrá solución hasta que no se celebre el referéndum entre la población saharaui, y mientras la ONU y la comunidad internacional no reconozcan que se están pisoteando los derechos humanos de todo un pueblo, impunemente y sin ningún tipo de miramientos. Como siempre en este tipo de conflictos, mandan más los intereses económicos o vete tú a saber qué tipo de compromisos, que cualquier otra cosa. Y así es difícil que se solucione nada. Me avergüenzo de pertenecer a un país que vende las minas con las que muchas personas han perdido sus miembros, como hemos podido ver en persona, o han muerto.

¿Conocían a Barricada? ¿Has hablado del grupo con la gente?

Los cooperantes que había por allí sí que conocían pero los saharauis, o por lo menos con los que yo tuve más contacto, no. Además que tampoco era esa la idea del viaje. Normalmente la gente con la que estuvimos, lo mismo familias, como gente del ministerio de salud, escuchaban música árabe, aunque también nos tocó algún conductor al que le encantaba Julio Iglesias y eso era peo

Los soldados saharauis, que eran gente joven decían que les gustaba el rock pero lo que yo veía que escuchaban por el sonido horrible del altavoz del móvil , no tenía mucho que ver con lo que por aquí entendemos por rock. De hecho un día se me ocurrió a mi poner algo desde mi móvil, concretamente un disco de Slash y pasaron de mí ampliamente.

Muchos músicos han viajado a los campamentos, ¿de quién te hablaba la gente?

Alguien me habló de un concierto que hicieron el año pasado el grupo navarro Vendetta, pero ya te digo que en la zona por donde yo me moví, el rock que a nosotros nos gusta no era lo que más les motivaba.

Enlaces

República Árabe Saharaui Democrática en la Wikipedia.

Plataforma de apoyo político al pueblo saharaui.

Resistencia Saharaui.

Exposición de Iñigo Malvido y Alfredo en Burlada

"De las imágenes que capturan música, al músico que captura imágenes"

Durante el mes de mayo de 2013 tendrá lugar en la Cervecería Animals de Burlada, Navarra, una exposición de fotos de dos artistas, el fotógrafo Iñigo Malvido y el músico Alfredo Piedrafita.

La inauguración será el sábado 4 de Mayo de 17:00 a 19:00.

Entrevista con Alfredo Piedrafita después de su visita a los campamentos saharauis


Galería de fotos por Alfredo Piedrafita

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Enlace a este contenido: https://www.manerasdevivir.com/entrevistas/2013/alfredo-piedrafita-sahara

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