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22 de septiembre de 2021 | Publica tus noticias A veces duele más que un látigo, vivimos bajo un cielo hermético

Mortis Causa. Populares entre los impopulares

Septiembre de 2010. Por Lucía de Andrés. Fotos de Mortis Causa

Mortis Causa me llegaron, como tantos, a través de un casette que me grabó una colega de Bilbao. De esto hará unos 15 años y yo andaría por los 13, cuando el grupo ya había desaparecido. Llegué tarde. Aquellos tipos decían cosas como 'Nos llamáis asquerosos, quizá para nosotros eso sea un elogio', y seguramente, aunque yo lo creyera, no tenía ni idea de lo que eso quería decir, pero por alguna razón y aún después de perder la cinta y el contacto con aquella colega nunca se me olvidó, ni esta ni ninguna de las canciones. Seguí durante años cantando de farra 'Caballo de hierro' (que habla de un niño decapitado por el tren y de su hermanito que al verlo entra en un shock emocional), 'El desastre nuclear' o 'Monjas pajeras'. También me acordaba perfectamente de la portada, aunque mi tdk pirata nunca la había tenido: un puño con el dedo corazón levantado, con un anillo y dentro de un triángulo rojo.

Los busqué y no los encontré. Quise recuperar el disco y no había manera. Me alejé de Bilbo y nadie cantaba conmigo. Cada vez que conocía a alguien que pudiera saber algo aprovechaba la oportunidad, pero parecía que todo se iba a quedar en un recuerdo de la adolescencia (ahora creo que no busqué en los sitios adecuados). Hasta que hace 5 años, en algún punto entre Zaragoza y Barcelona, camino de un concierto de Parabellum en Cornellà, conocí a Iosu Korkostegi. Y como siempre hacía... "Oye, ¿y tú conoces a los Mortis Causa?". Y no sólo les conocía, si no que me prometió regalarme un vinilo. En una semana ya tenía ese puño con el dedo corazón levantado, con un anillo y dentro de un triángulo rojo, en 30x30 cms: Asquerosos.

En julio de este año, editando una noticia para Manerasdevivir sobre el Oktober Fest de Durango, entre la lista de grupos había unos tal Mortis Causa. “¡No puede ser!”. Google me llevó a un MySpace en el que ponía bien grande: Fuerza kontra el sistema kon más rabia ke nunka. Ya no había duda, eran ellos. Ahora, por fin, he podido verles en directo, y además han sacado disco, Vida Furcia. “Tocamos los mismos cuatro que cuando debutamos allá por 1991. Vivimos en el mismo Barrio, en Arangoiti, somos tan pobres como antes ... Tocamos mal y todo lo que hacemos en la vida es para joder al poder ... Eso sí, hemos sacado un nuevo trabajo para que no digan que vivimos de las rentas. Un regalo para nuestros amigos tras 15 años de ausencia.”

Joder, gracias.

Antes de nada, vamos a situarnos en la historia. Arangoiti, Bilbao, 1991... ¿cómo era aquello?

Arangoiti es un pequeño barrio en la loma del monte, en la parte alta de Deusto, que fue en un principio habitado en su gran mayoría por inmigrantes venidos de Extremadura y Castilla hace algo más de cuarenta años, y en donde las gentes hacen mucha vida en la calle. Los niños jugaban en calles donde apenas había señales de tráfico y ningún semáforo, y todo el mundo se conoce. Hay una generación completa que rondaría ahora los cincuenta años, que fue muy activa en su juventud, habiendo dado este barrio muchos de los grandes traficantes, atracadores, ladrones y estafadores de los primeros 80´s. La heroína y otras drogas se cebaron con aquella generación de la que nosotros, cuando éramos chavales, teníamos toda una mitología creada... Siempre fue un barrio donde las discusiones se resolvían a hostias y tenía unas fiestas muy animadas donde siempre había peleas. En el cercano Deusto siempre se los tuvo por macarras muy en la línea de barrios como Otxarkoaga, Rekalde o Basauri, donde sucedían cosas similares.

¿Qué grupos se escuchaban? ¿Quién andaba tocando por allí?

En los bares del barrio se escuchaba el Lolai Lolai Lo, y nosotros desde los 13 años ya estábamos con las cintas de Kortatu, La Polla, Hertzainak, MCD, los piratas de la época de los RIP y los Cica, y lo poco que había, aunque a toro pasado se ha comprobado que era lo mejor. A partir del 89 la actividad de muchas bandas fue decayendo y, a pesar de que hemos visto a todos los grupos que nos molaban, e incluso hemos tocado con algunos, fueron años duros para el punk rock.

¿Qué os hizo juntaros a hacer temas? ¿Cómo nació Mortis Causa?

Siempre fuimos melómanos.

Al Uri su madre le rodeó siempre de buena música de la época, y más tarde en el 87 se fue con 'Meisi Herpes' a Barakaldo a ver a Eskorbuto, Parabellum, Exploited y Mierda Radioaktiva, y volvió tan flipao que resolvió con 'el Meisi' formar una banda que se llamó Herpes.

El Pikuta era un pequeño delincuente en potencia que además era pirómano, y debe su nombre precisamente a que con 13 años escribía un fanzine que se llamaba Pikutara Zoaz, y se dedicaba a ir por Bilbao a los locales de las bandas de la época, entrevistándoles, y luego en su casa lo pasaba a máquina, lo fotocopiaba y distribuía por el barrio.

El Gartxi fue iniciado por un tío suyo que es un viejo rockero, y ya con 14 años lucía melenón y castigaba sus oídos con duro Metal. Solía tocar en el local con 'Manolo Butanero', otro personaje de nuestro barrio.

En aquella época Pikuta y Uri acababan de tocar en un grupo de nombre Trapitxeo, y decidieron llamar al Gartxi para que les ayudase, ya que nadie sabía puntear. Tras una temporada en la que ensayó con ellos 'el Paji', batería de Herpes, decidieron buscar batería y un amigo común, 'el Kojo', les presentó a Mikel.

Mikel era otro personaje al que su padre le había incautado su guitarra eléctrica porque, además de no aprobar jamás, le daba por decorarse con coletas, tupés, crestas y rapados, y que tocaba en grupos desde los 15 años. Había tocado en KsKaK y Manolo Escupe, grupos de tan bajo pelaje como los anteriormente citados. Como no tenía guitarra se resolvió a mentir de manera descarada en una entrevista con Pikuta y concertó una prueba en Arangoiti.

El día de la prueba, en efecto, se vio claramente que Mikel no tenía ni puta idea de tocar la batería, y él, de manera persuasiva, les convenció de que era capaz de aprender en dos meses...

Tres meses y medio después debutaron en Medina de Pomar como Mortis Causa.

En ese primer concierto de Medina de Pomar tocásteis un sólo tema. ¿Recordáis cómo os quedasteis después de ese "coitus interruptus"?

Fue un concurso al que nos presentamos porque no había dónde tocar por aquí. Según empezamos a tocar Asquerosos, el Uri metió una gamba y empezó a correr por todo el escenario, y de repente el público se electrizó de tal manera que para los terceros coros estaba la peña pegando botes. Nosotros flipamos, pero sobre todo cuando quedamos en el 6º puesto de 19, y sin tener ni idea de tocar. Luego estuvimos toda la noche de descerebre por el pueblo y las cuadrillas venga a decir "eh! asquerosos"... Mucha gente de nuestro barrio nos acompañó ese día allí.

Y después, ¿qué vino?

De ese mismo concierto nos salieron otros cuatro conciertos más: Miranda de Ebro, Pancorbo, Trespaderne y Villarcayo.

Luego, el primer concierto en Euskadi lo dimos en el antiguo Gaztetxe de Bilbao, estuvo muy bien de público para no conocernos nadie y ya se empezó a hablar de nosotros como una banda que sonaba bien. Después tocamos en el antiguo Gaueko de la calle Ronda como invitados en el Concurso Villa de Bilbao, y como anécdota se puede contar que mientras estabámos en el escenario actuando, entró la Policia Nacional dando hostias a diestro y siniestro porque fuera había manifestación de Gestoras, y nos dejó el local bien motivado para el siguiente tema... eso sí, con menos público.

'Asquerosos' es el título del primer disco, además de una de sus canciones. Parece un insulto, una ofensa, un grito al exterior... pero no lo es. Es una definición de vosotros mismos, ¿no?

Siempre hacemos las canciones desde la vivencia. Nunca nos gusta cantar batallas que no son nuestras. Ese tema es de los primeros y es reflejo de un sentimiento de incomprensión. Ahora mucha gente va con pintas de macarra y pelos de colores y se ve con mucha tolerancia, de lo cual nos alegramos. Cuando eramos chavales no era así.

Tenías que luchar en casa, tus viejos te daban la chapa continuamente, la policía te paraba y siempre había rechazo por parte de la gente normal. La vida transcurría como dice la canción, sin estudiar, sin poder currar, y nos pasábamos todo el día ensayando en el local. Ahora quizá nuestro aspecto no impresiona, pero seguimos guardando ese sentimiento de incomprensión, en gran medida por nuestra manera de pensar, que nos hace entonar la canción con aquel mismo brío.

1000 copias en vinilo y 1000 copias en casette. Supongo que la distribución fue propia. ¿Cómo movisteis aquel disco? ¿Y cuál fue la respuesta de la gente?

Estuvimos bastante tiempo tocando hasta que salió el disco, para entonces mucha gente se sabía nuestras canciones ya. Queríamos grabar una maqueta, pero entonces apareció un `iluminao´ y nos convenció para grabar un disco, nos llevó a Estudios Tío Pete y desapareció. Como no sabíamos qué hacer con él, lo empezamos a ofrecer a casas y solo obtuvimos respuestas negativas, y las positivas eran perniciosas.

Apareció Moi de Barakaldo, al que conocimos por medio de la cuadrilla de la Bodeguilla de Sanvi y los Distorsión, y puso el dinero para editarlo. Nos pago el máster e hizo la edición con el poco dinero que le quedaba. Después Hebefrenia se fue a pique.

Entonces cogimos los discos bajo el brazo y los empezamos a distribuir, aunque Moi hizo también una parte por España... Locales okupados, bares, cogíamos a colegas con coche y nos íbamos a Zaragoza, Navarra, La Rioja, Gipuzkoa... los dejábamos en depósito y muchas veces no se cobraban. En el Gran Bilbao vendimos la mayoría de las copias y cuando viajábamos íbamos con nuestro disco. Se vendieron rápido y nunca se reeditó en aquél formato.

Más tarde vino la ausencia... ¿por qué?

Vivíamos dentro de la banda continuamente, a diario. Era una convivencia militante. Todavía éramos jóvenes y Mikel, por ejemplo, llevaba 5 años viviendo en precario por su cuenta y quiso abandonar la banda. Después vino Pirri, pero la banda se había desmotivado. Entonces el Uri aprovechó para hacer un viaje y se ha tirado 13 años recorriendo el mundo.

Decís que tocáis mal, pero escuchándoos ahora está claro que no empezáis de cero y que aquí hay algo curtido. ¿Qué habéis estado haciendo, musicalmente hablando, todo este tiempo?

Uri se puso a hacer malabares y anduvo mucho tiempo buscándose la vida por el extranjero. Se deshizo de su equipo musical y no volvió a tocar. Pikuta siempre dijo que si no tocaban los Mortis no volvería a tocar. Gartxi como es un yonki de la guitarra, continuó durante años tocando con `el Podri´ de Rat-Zinder y otros amigos del barrio. Mikel malgastó su tiempo trabajando para el enemigo y hace siete años retomó su primera idea existencial colaborando en diferentes agrupaciones.

Ahora, casi dos décadas después, escuchas ese primer disco y, salvo algunos detalles particulares cada época, todo sigue vigente y ha seguido estándolo todos estos años. ¿Podría decirse que Mortis Causa nunca ha desparecido?

No ha desaparecido porque ha sido la misma gente la que ha mantenido al grupo. Nosotros nunca colgamos el disco para descargar, hasta ahora, y siempre nos sorprendimos porque estuvo desde muy temprano rulando en Internet. Estamos agradecidos por ello y esa es la razón por la que ahora lo queremos regalar.

He leído en un artículo de por aquel entonces que, cuando salíais a tocar fuera, vuestros colegas montaban autobuses para seguiros. ¿Esa gente sigue estando ahí?

Nuestro mejor público es sin duda el de nuestro pueblo. La gente de nuestra generación asocia los festis de los Mortis con el desfase y, como ya no tienen mucha oportunidad de juntarse, las escasas apariciones que hacemos se llenan de amigos. Siempre aparecen y se suman a la bronca. Ahora tratamos de reducir al máximo las salidas, pero con todo siempre acabamos buscando acomodo para los acompañantes que se suman.

Y llega el 2010. ¿Cómo salta la chispa? ¿Os ha influido la avalancha de grupos que después de colgar los instrumentos están volviendo a los escenarios de un tiempo a esta parte?

Pues francamente no nos ha influido. Teníamos ya la idea de editar Vida Furcia, con ese mismo nombre, hace 14 años. Pero el hecho de que Uri anduviese viajando imposibilitaba la cuestión. Nuestros colegas nos abrasaban continuamente para que volviésemos pero, en verdad, tiene que haber ganas. Hace un par de años Uri se encontró con Mikel y le invitó a cenar con el resto de la banda. De la sensación de camaradería que se respiró en aquella reunión y también inducidos por sustancias diversas, nos citamos en el local que seguimos conservando para hacer un ensayo, y sonó desde el principio con aquel estilo fuerte que siempre tuvimos. El local se llenó de nuevo de visitantes.

Y aquí está 'Vida Furcia', el nuevo disco. Han pasado 18 años entre uno y otro. Pero es Mortis Causa 100%. El estilo, las letras, la rabia, la esencia... todo esto se mantiene. A mí, si me dicen que han pasado un par de años entre uno y otro, me lo creo. Seguís siendo los mismos, ¿verdad?

Nosotros o tocamos todos o pasamos de tocar. Ahora es tarde para intentar nuevas aventuras y no tenemos interés alguno en cambiar nuestro planteamiento de vida por un puñado de dolares. Sí es cierto que cuando estamos en el escenario sentimos que la vida merece la pena y es sorprendente para nosotros haber recuperado esa sensación de banda que teníamos entonces. Una afinidad personal y una confianza que nos da algo de felicidad en una existencia que esta llena de momentos en los que da todo por el culo.

Incluso el estilo de diseño se mantiene, con la particularidad de que sacáis un libreto con las letras en ¡ocho idiomas! ¿Y esto?

El diseño anterior fue nuestro y lo realizaron amigos de nuestro barrio. El actual lo hemos realizado con nuestras manos, eso sí, con la salvedad de que hoy en día existen herramientas mucho mejores, Photoshop y otras... antes era lápiz, papel, tijeras y fotocopiadoras. Si quieres que algo salga bien, hazlo tú mismo, está claro.

Nosotros tenemos un estilo musical que es herencia de otros que fueron pioneros. Por eso nos conformamos con sonar equilibradamente. No le damos mucha importancia a la música y la mayoría de las veces le dejamos hacer a Gartxi, que siempre trae buenos bocetos musicales. Lo que sí nos preocupa verdaderamente son las letras. Vemos que todas las buenas bandas tiene buenas letras, a veces no tocan muy bien pero su música te llega a través de su mensaje. Por ello mismo, creemos que si facilitamos llegar las letras en los idiomas más utilizados, se nos valorará más justamente.

"Un regalo para nuestros amigos tras 15 años de ausencia". Así lo definís. ¿Cómo han recibido los amigos la noticia?

El año pasado hicimos una aparición y se llenó de gente con casi 400 personas, y eso que Social Distorsion tocaban a la misma hora a sólo siete kilómetros. Fue un concierto que también llevó mucha gente de la que habitualmente nos acompaña. Quedamos sorprendidos por la cantidad de gente desconocida que acudió. Ahora que ya van escuchando el nuevo trabajo, las reacciones están siendo las mismas, a todos les está gustando, sobre todo por el sonido que hemos conseguido. Lo que comunmente dicen es que suena 100% Mortis.

De los 10 temas que tiene el disco, 3 de ellos son antiguos (lo que reconfirma la constante vigencia) y 7 nuevos. ¿Cómo y cuándo han ido saliendo estos últimos?

Nunca hemos dejado de reflejar nuestra visión a través de las canciones, porque aunque no tocábamos, la guitarra siempre está presente en nuestra casa. Había muchas cosas interesantes para aportar, ha sido más un trabajo de ensayo que de composición. Hemos dejado fuera de este trabajo buenos temas que tenemos compuestos. En el anterior disco pasó lo mismo, grabamos temas antiguos que sabíamos que si no grabábamos quedarían para siempre fuera. La constante evolución te hace decantarte más por los temas nuevos que por los otros, pero tampoco queríamos dejar fuera canciones que forman parte de nuestra vida.

Os lo ha grabado Haritz Harreguy, una eminencia en el tema. Queda roto pues, una vez más, el mito de que el punk implica ser descuidado. ¿Cómo ha ido con él?

Haritz no nos conocía ni nosotros a él. Nos dio referencia de él `Ñako´, otro amigo común. Nosotros estamos muy desapegados del mundo del espectáculo y simplemente queríamos el sonido que nos representase mejor. Siempre sonamos muy cañeros y el anterior disco no hace en absoluto justicia de nosotros, suena demasiado `bonito´, por decirlo de alguna manera. La grabación ha sido laboriosa para no dejar ni una falta, y ha reinado la camaradería. Haritz tiene una personalidad paciente, y trabaja relajado, eso se transmite en esa especie de paranoia que supone la grabación de un disco. Hemos empleado 8 días en las tomas y siete días más en las mezclas. En Usurbil se come de puta madre, por cierto.

Y ahora, ¿qué? ¿Os planteáis algo a largo plazo o seguirá todo esa naturalidad del momento, aunque con las cosas claras, que se adivina desde fuera?

Con ver cómo ha resultado este disco nos es más que suficiente. Teníamos la espinita clavada de hacer este Vida Furcia, y por fin lo tenemos. Hemos de estar agradecidos a la Vida por habernos recuperado los unos a los otros, y suficiente labor tenemos con conseguir nuestro sustento diario como para ir más allá ahora. La banda va a desplazarse muy poco y queremos visitar algunos sitios donde sabemos que a los Mortis nos quieren. Después, igual sacamos algún single que sabemos resultará muy polémico...

Y por último... tanto tiempo implica siempre muchos cambios en el mundo de la música, como la manera de hacer las cosas, el ambiente, la técnica... Desde vuestro punto de vista ¿Qué es lo que más ha cambiado?

Lo más notable de ver es cómo, por un dinero razonable, se consigue un equipo de calidad. Cuando nosotros tocábamos, tener un Marshall era un lujo que ni soñábamos y que sólo conseguimos años después con el disco sacado. Ahora se sonoriza muy bien, en comparación, y hay muchos más espacios donde actuar. El ambiente, a decir verdad, no sabemos cómo es, pero nos imaginamos que lo mismo, a veces tocas con gente maja y otras te juntas con putos gilipollas que se creen la hostia y son una puta mierda. Recordamos muy bien la anterior etapa, donde tocaba telonear y compartir escena con grupos muy conocidos de aquel tiempo. Las sensaciones de agrado o desagrado que te transmitían han perdurado hasta ahora, por eso siempre tratamos de compartir recursos y facilitar la vida a los compañeros. Eso sí, si no encontramos buen rollo, reaccionamos dúramente.

Componentes

  • Uri: bajo y voz
    Pikuta: guitarra rítmica y voz
    Gartxi: guitarra solista y voz
    Mikel: batería y voz
  • Próximos conciertos

    • 17 de diciembre - Zorroza, Bilbao

    Enlaces

    Web Oficial

    MySpace






Licencias: El texto de esta entrevista está protegido por una licencia permisiva BY NC SA de Creative Commons. Las fotos pertenecen a Mortis Causa

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