![]() |
14 de Marzo de 2010 | |
|
Relatos :: Kike Babas
Prólogo
El día que nos dejamos liar por el Boikot Por Kike Babas. No recuerdo exactamente cuando fue. Ni quien de ellos nos lo comunicó. Tal vez hace ocho o nueve meses, cuando la "Ruta" tocaba a su fin y había necesidad de sacarlo. O seguramente antes, algún comentario había ávido, a mi me suena... ¿Nos lo diría Alberto, etílico soñador, en otra de sus emocionantes visiones?, ¿o más bien Cristóbal, con su prudencia habitual y en el nombre de todos?, ¿o quizás Grass y Alicia entre risas y un porrito?... por no acordarme no recuerdo ni el donde, posiblemente un día de borrachera en uno de sus bolos, ¿o tal vez en uno de los nuestros?, ¿o quizás en un bar?, ¿o en un backstage?, o en alguna fiesta... definitivamente no lo sé. Solo sé que un buen día , como quien no quiere la cosa, teníamos el encargo de escribir la biografía de los Boikot. ¡Pues de puta madre! Ya no solo era el honor de ser encomendados para tan divertida tarea, sino la enorme oportunidad que se nos brindaba de estrenarnos en un genero literario novedoso para nosotros: la biografía. Nos enfrentamos inicialmente con esto como con todo, con el "sí" por delante, con las ganas de aprender y enriquecernos en nuestra tarea, como cuando aquel primer libro sobre la historia de los fanzines, periodismo de investigación sin tener ni puta idea de que era eso -confundiendo el carnet de investigadores de la Biblioteca Nacional con un pase de prensa-; o cuando nos enredamos con un disco-libro de relatos cortos y poesía musicada, no siendo ni poetas ni músicos... Pero para andar hay que mover las piernas y para ser biógrafos hay que escribir biografías, ¡y nosotros queríamos ser los biógrafos de Boikot! para nosotros aquello era un autentico lujo... Sin embargo hay más, mucho más que el reto personal de unos escritores autodidactas. Está el placer de poder compartir una aventura con esta singular familia. La familia Boikot y ese millón de causas que uno encuentra para hacerles una biografía: Por qué Boikot son, y eso es lo principal, magníficas personas. Con esa rara habilidad de ser amigos de sus amigos, que en esa ascensión suya, lenta pero segura, no se han olvidado de todos los apoyos y los colegas, de todos los chuzos inconformistas que han encontrado en el camino -una memoria que habitualmente pierden casi todas las bandas que han llegado a algo en esto del rock-. Boikot han encandilado ,con esa personalidad suya tan humilde y honesta, tan natural y sencilla, a todas aquellas personas que se han cruzado en su trayectoria, ya sea un barrio de La Habana o un pueblo de Murcia, un parque de Buenos Aires o unos baretos de Hernani, algo tan entrañable que no queda más remedio que contarlo. Por qué en cada uno de los miembros del universo Boikot encontramos una justificación para hacer este trabajo: por ese enorme corazón refunfuñón que es el Tekila y las tantisimas birras en el Jimmy Jazz; por alguien tan detallista y encantador como Critóbal ¡tremendo quilombo!; por las discusiones musicales con el Kosta -¿Burt Bacharach o Henry Manccini?-; por venir tantas veces a ver a The Vientre - Alicia, Grass y Cristo ya se las saben todas-; por aquella vista gorda que hizo Juankar cuando le robamos un par de botellas de buen tinto en una loca comida con los Extremoduro en el bar de sus padres; por el Ronko y su escueto diario, sin esa "caja negra" esta biografía hubiese sido un caos...; por Pedro Tirado, rey mantequilla, y su maravilloso hacer actual con el Lichis; por las borracheras besuconas con el Alberto; por los amigos comunes, con los de Sotés a la cabeza; por la buena disposición del Kake;por cada camiseta regalada a cara perro y por el gusto con que Alicia pone en el puesto de B.K.T. los productos de Hortaleza; por el Quiño y el peligro que conlleva poner la vida en sus manos; por cada tiro a pachas, cada peta a medias; por Susana, Yeyo, Maika...una razón por cada persona. Por qué como grupo Boikot siempre se han acordado de King Putreak, echandonos una desinteresada mano de vez en cuando, llevandonos a compartir escenario con ellos: como aquella vez en Barbate, defendiendo delfines desde un tablado rociero mientras pasabamos las noches en aquella barcaza con efluvios de opio; o la ocasión que acudieron, -en formato trio-, a nuestra llamada como banda invitada en la presentación de nuestro primer disco-libro; o el gran honor que nos hicieron permitiendonos abrir para ellos los dos dias de la grabación de su directo, por aquello de ir caldeando el ambiente -me pregunto yo si llegamos a calentar algo...- Con esa demostrada camaradería a nosotros ya nos sobran causas para merternos en esto. Por todos los kilometros que nos hemos hecho para hacer esta biografía. Por qué no podiamos, viviendo en dos pueblos tan cercanos como son Vallekas y Hortaleza, hacer una serie de entrevistas y reuniones en casa ¡o no! tuvimos que irnos por ahí, más de 18 horas grabadas de preguntas y respuestas, de anecdotas y risas, de idas de olla, de inexactitud en las fechas, de tan sobrado corazón... y de rula por ahí... Primero hasta Granada, en el coche, rascando las telarañas de la cabeza de los "abuelillos" -Juankar y Alberto-, reviviendo las batallitas más jovenzuelas para terminar con un enorme pedo con los Reincidentes Luis y Fernando en La Indutrial Copera. Y despues a la otra punta de la piel de toro, a su refugio de Celanova, Ourense, a verles preparar el directo, a afinarles la punta de la lengua al Grass y al Kosta -su memoria es más certera-, a hacer "ejem", "ejem", debajo de una ventana para colorear la nariz, a ir de turistas acompañando al bebe de Quiño ¡hasta el Tekila habló y todo para la biografía!. Y finalmente en el Foro, en un par de comilonas vallecanas, la última de ellas con ciento y la madre en el Rockstage, de los del video al maquetador, del roadmanager a las novias, todos haciendo familia. Y tras esto aun quedaron muchas llamadas de telefono, muchas correciones finales, mucho rematar puntillos sueltos, es obvio que todo lo podiamos haber hecho desde Madrid pero, ¿no ha sido mucho más divertido así? Por qué con biografías como esta, con un grupo de la tierra y sus avatares en ella, se aporta un granito de arena para hacer el rock de aquí más creible, más llevadero, más profesional... por qué en todos estos años de crítico de rock he conocido esa extraña manía de adular con desmesura el rock "guiri" (lease únicamente británico y norteamericano), cacareando lo grande que es "su" poesia, "su" sonido, "su" actitud, para terminar dandome cuenta que se canta más a fondo y a corazón el "Salve Regina" que el "God save the Queen", que para reir o llorar me la pega más el Albert Plá que todas las traducciones perfectas que me he comido del Lou Reed (al fin y al cabo solo son eso, traducciones), que indudablemente eran mucho más peligrosos los Eskorbuto que cualquier Johnny Thunders. ¡ Y ojo! que no se trata de la idiotez (o ceguera) de superponer esto a lo otro, por que es obvio que aquí nunca se han dado unos Motorhead, pero allí tampoco han tenido a unos Leño... Es tan solo poner las cosas en su sitio, admirar sin sonrojo lo que pasa aquí, diseccionar nuestra particular realidad musical con aplomo, seriedad y soltura, sin el desprecio intrinseco, con equidad al fin y al cabo... Por eso el lujo de poder hacer un libro con una banda que ni ha vendido millones, ni ha llenado pabellones, ni se ha inventado nada, pero ha tenido el descaro de sobrevivir con coherencia y honestidad en un pais donde la crítica especializada siempre tiene el ojo al otro lado del charco, lista para aplaudir cualquier cabriola, defenestrando sin miramientos el punk rock de aquí, sea por calimochero, por radical o por abertzale (por no hablar de los otros campos, del pop al techno)... Y uno pues se pone contento de poder poner un ladrillito en este castillo de arena, con la plena convicción de estar ayudando a difundir y expandir la idea, creando hasta cierto punto "escena" (que tendrá, como todas, sus mitos, sus martires, sus series-b, sus "vendidos", sus revistas de tiradas millonarias, sus radios especializadas, sus programas de televisión... ¿ya estoy soñando no?). Y es que definitivamente a uno le ponen mucho más las batallitas de acá que de allá, entendiendo mejor una borrachera en un pueblo de Asturias que en uno de Minessota, no sé, me "llega" más. Y este libro brinda la inmejorable oportunidad de bucear "en la carretera" y no "on the road". Solo esa razón ya justifica su existencia. Para colmo este libro no es para Boikot una biografía al uso -y eso a nosotros nos encandila-, es la unión de un montón de amigotes, cada cual con su punto, cada cual con su pedo, que cada uno aporte en esta paella el condimento que quiera, el sabor final será una cosa común, nosotros sólo somos los cocineros; cocineros muy orgullosos además de compartir este plato con "chiefs" de la categoría de Vantroi, o Rauluz, o Xune de Dixebra (¡puxa siempre!), contentos de colaborar con gente nueva para nosotros como puedan ser los cubanos Zeus, o Miguel Angel del Bajo Cuerda, o el ultramentado Alvaro de La Catrena; tambien este libro nos produce el placer de volver a tratar con gente con la que hemos trabajado pero en otros campos, bien lo saben Esteban Perez o Fernando Madina, o la nueva coincidencia literaria con el Muguruza (a este paso Fermín nos ponemos una editorial conjunta). Sin olvidar el auténtico gustazo de trabajar con nuestro maquetador literario favorito, Kike Orive... Y es que este libro es un verdadero fiestorro de colegas y a los que nos va el mambo lo agradecemos un huevo. Si que si. Sé que encontraría otras muchas razones del porque nos dejamos liar por los Boikot, pero tampoco hacen falta; uno, que es un cuco, seguirá fundiendo tardes de trabajo con la música de John Cale y Dr. Deseo, de Alex Chilton y Los Bichos y seguirá rememorando a los amigos que se lo curran y lo valen... en este caso los Boikot. Gracias a ellos. Publicado originalmente en el libro "Historias escritas" de Kike Babas y Kike Turrón. |
|
|
El contenido de este sitio está protegido bajo una licencia de Creative Commons. Algunos derechos reservados. | Aviso legal | Manerasdevivir.com 1996-2006
|