Si cada noche oscurecen mis ojos al perder la sensación de tenerte tan lejos, pero tenerte... Si ayer estuve tan cerca de tí, de tu piel, tus ojos, tu aliento, de esas manos que hicieron morir mis sentidos de placer,... y hoy no soy nada... Si al ver por primera vez tu sonrisa sempiterna me perdí en ella y aún no he encontrado el modo de escapar...Si creí vivir en sueños junto a tí y sólo resultaron ser pesadillas... falsas, mentiras que no se apiadaban de nadie y me ahogaban en lagos tenebrosos perdidos en el lado oscuro del alma... Si nunca distinguí entre realidad o ficción, si nunca distinguí entre amor o pasión... entre deseo y gula carnal... nunca supe distinguir... Y entonces fue cuando ví que sin tí, ángel que nunca tuve pero que siempre anhelé, la vida nunca tuvo el sentido deseado, y a día de hoy vivo para morir sin haberte tomado cada noche junto al fuego de tu ardiente deseo... Fué? Hubo? Existió? Sólo las estrellas, espias de la madrugada, saben la verdad, y bajo sus sonrosadas y chispeantes miradas intentan confundirnos en la noche más cálida del año... Pero sé que si existen esos recuerdos es porque hubo el que recordar, que sentir, que vivir, que desear... un principio y un final... y hay algo que nos miente sin parar, algo dentro de mí que me dice que no, olvidalo ya, es real pero no puedes caer en esa trampa mortal... La Luna me llama, "calma tu mente, vive lejos de ese destello que te ciega y no podrás atrapar jamás" y así será, tener sin poder, amar sin desear, querer sin anhelar, vivir sin gozar, pero teniendolo cerca, compartiendo sonrisas, juegos, cariño, momentos de vida atados los dos al árbol de la amistad duradera, pisoteando lo fugaz que esconde la estrella polar...
Besos a todos,
